Todo empezó con una discusión absurda. Una de esas que, en frío, no merecen ni un minuto más de atención. Pedro había aparcado su coche en la misma plaza de siempre.
Todo empezó con una discusión absurda. Una de esas que, en frío, no merecen ni un minuto más de atención. Pedro había aparcado su coche en la misma plaza de siempre.
Recientemente ha entrado en nuestro despacho un caso en el cual el Juzgado ha acordado la celebración de una prueba preconstituida: la exploración de un menor de edad (ya adolescente), supuesta víctima de un delito de naturaleza sexual.